martes, 19 de febrero de 2013

Published febrero 19, 2013 by with 0 comment

Tomado de Internet: Compromisos Temporales.

Todo fue maravilloso para Érica Rieder, de Berna, Suiza, desde que comenzó su noviazgo con Helmuth Gloger. Fueron maravillosos los regalos que recibió de su novio, maravillosos los paseos a los lagos y las veladas familiares a la antigua usanza. Fue maravilloso el compromiso y maravillosa la ceremonia de bodas.
Fue maravillosa también, según sus propias palabras, la luna de miel de quince días en un barco por el mar Báltico. Pero cuando regresó a la casa y empezó la vida matrimonial, ésta dejó de ser maravillosa para ella. Y al no poder soportar la idea de ser ama de casa toda su vida, Érica se suicidó.
Este es un caso extraño, aunque no del todo. Érica representa a las jóvenes modernas. Les gustan las fiestas, los bailes y los noviazgos. Les encantan los regalos, los galanteos, las flores y los perfumes. Sueñan con el compromiso, fijar la fecha de la boda y mostrar el anillo a sus amigas envidiosas.
Las emocionan los preparativos para la boda, las invitaciones de casamiento, el contrato de la comida y el pastel de bodas. Les parece maravilloso el traje de novia, la ceremonia hecha por el clérigo y la luna de miel. Todo es maravilloso ...
Pero el matrimonio no. La larga vida que empieza después de la luna de miel, y que incluye lavar, planchar, cocinar, limpiar, dar a luz hijos, cuidar del marido y los niños, y hacer vida de esposa y madre, eso ya no es maravilloso. A esa conclusión llegó Érica, que al final de una maravillosa luna de miel, como pocas muchachas pueden darse el lujo de tener, se bebió una dosis de somnífero para despertar en la eternidadP.
Sólo mediante la fe en Jesucristo y la obediencia a sus eternas leyes morales se puede adquirir un sentido cabal y completo de lo que es la vida humana, una vida con sus placeres y sus deberes, sus privilegios y sus responsabilidades, sus libertades y sus restricciones. Sólo cuando Cristo es el Señor y el Maestro de la vida de ambos, puede una pareja ser feliz eternamente. 


tomado de conciencia.net
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viernes, 8 de febrero de 2013

Published febrero 08, 2013 by with 0 comment

Tomado de Internet: Divorcio de Padres e Hijos

El juez golpeó la mesa con el martillo, y solemnemente pronunció la sentencia: «Concedida la demanda. Gregory queda divorciado de Raquel.» Pero en este caso se refería al divorcio en sentido figurado, porque quien se divorciaba era un niño de doce años de edad.
El menor había solicitado, en un tribunal de la Florida en los Estados Unidos, divorciarse de su madre Raquel Kinsley para poder ser adoptado legalmente por George y Lizz Russ, la pareja que lo había criado. El juez concedió este extraño divorcio porque Raquel, la madre, había abandonado por completo a su hijo prácticamente desde que nació.
En la actualidad los divorcios no son excepcionales, pero este divorcio es singular porque lo solicitó contra su madre un niño de doce años. La madre era drogadicta, mujer de bares y clubes nocturnos, de hombres, de fiestas y de abandono. En los doce años de la vida de Gregory, Raquel nunca fungió como verdadera madre. Fue madre biológica y nada más.
Gregory nunca tuvo cariño, ni educación ni cuidado. En cambio, la otra pareja le dio a Gregory todo lo que un niño necesita: amor, protección, consejos y la palabra mágica «hogar».
Lo cierto es que el hogar y la familia están sufriendo un ataque despiadado por parte de fuerzas enemigas como lo son el desapego de los padres hacia los hijos, la libertad excesiva, los vicios desenfrenados, la inmoralidad desvergonzada, y la irreligiosidad. La antigua institución judeo-cristiana se bambolea: las paredes se resquebrajan, el techo se hunde, los cimientos ceden y la casa se viene abajo.
¿Qué consecuencias trae este derrumbe del hogar, especialmente entre los adolescentes? Drogadicción, pandillaje, relaciones sexuales fuera del matrimonio, embarazos indeseados, delincuencia juvenil. Todos estos males tienen origen en hogares que no son hogares sino sólo casas, cuatro paredes frías sin alma.
¿De dónde proceden todos estos males sociales? De un gran divorcio previo, cuando el hombre se divorció de Dios. Todos los males que hay en el mundo —y la lista es larga— provienen de aquel primer divorcio que Adán y Eva hicieron de Dios su Creador y Padre. 

 Sin embargo, es posible reconciliarse con Dios y volver a casarse. Hay sanidad en la familia cuando se restablece esta comunión. Sometámonos al señorío de Jesuscristo. Cuando Él es Señor de nuestra vida, de nuestro matrimonio y de nuestro hogar, todo cambia. Él está en este momento tocando a la puerta de nuestro corazón. Abrámosela hoy mismo.

Hno. Pablo, Un Mensaje a la Conciencia
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