jueves, 24 de enero de 2013

Published enero 24, 2013 by with 0 comment

Tomado del Internet: El Vuelo del Halcón.



Un rey recibió como obsequio, dos pequeños halcones, y los entregó al maestro de cetrería, para que los entrenara.

Pasados unos meses, el maestro le informó al rey que uno de los halcones estaba perfectamente, pero que al otro no sabía qué le sucedía: no se había movido de la rama donde lo dejó desde el día que llegó.

El rey mandó llamar a curanderos y sanadores para que vieran al halcón, pero nadie pudo hacer volar el ave.
Encargó, entonces, la misión a miembros de la corte, pero nada sucedió.

Al día siguiente, por la ventana, el monarca pudo observar, que el ave aún continuaba inmóvil.

Entonces, decidió comunicar a su pueblo que ofrecería una recompensa a la persona que hiciera volar al halcón.
A la mañana siguiente, vio al halcón volando ágilmente por los jardines.

El rey le dijo a su corte, "Traedme al autor de ese milagro". Su corte rápidamente le presentó a un campesino.

El rey le preguntó:
- ¿Tú hiciste volar al halcón? ¿Cómo lo hiciste? ¿Eres mago?

Intimidado el campesino le dijo al rey:
- Fue fácil mi rey. Sólo corte la rama, y el halcón voló.

- Se dio cuenta que tenía alas y se largó a volar.

¿A que estás agarrado que te impide volar? ¿De qué no te puedes soltar?
Vivimos dentro de una zona de comodidad donde nos movemos, y creemos que eso es lo único que existe. Dentro de esa zona está todo lo que sabemos, y todo lo que creemos. Convivimos con nuestros valores, nuestros miedos y nuestras limitaciones. En esa zona reina nuestro pasado y
nuestra historia.


Todo lo conocido, cotidiano y fácil...
Tenemos sueños, queremos resultados, buscamos oportunidades, pero no siempre estamos dispuestos a correr riesgos. No siempre estamos dispuestos a transitar caminos difíciles.

Deja de aferrarte a tu propia rama y corre el riesgo de volar más alto y quizás en tu vida como en la mía, podamos descubrir que las palabras del
gran apóstol Pablo hoy más que nunca están vigentes:

"Ningún ojo ha visto, ningún oído ha escuchado, ninguna mente humana ha concebido lo que Dios ha preparado para quienes lo aman". (1ª Corintios 2:9)

Dios nos ha dado alas para volar alto, tan alto como las águilas y descubrir que sus pensamientos al igual que sus caminos, son mas altos que los
nuestros.


Atrévete a volar...
Read More
    email this

lunes, 21 de enero de 2013

Published enero 21, 2013 by with 0 comment

Reflexión de Max Lukado: su Vida es su Vida

“Yo he venido para que tengan vida” (Juan 10:10).
El corazón de Jesús fue puro. Miles adoraban al Salvador, sin embargo estaba contento con una vida sencilla. Había muje­res que lo atendían (Lc.8:1-3), sin embargo jamás se le acu­só de pensamientos lujuriosos; su propia creación lo despreció, pero voluntariamente los perdonó incluso antes de que pidie­ran misericordia.
Pedro, quien acompañó a Jesús por tres años y medio, le describe como «un cordero sin mancha y sin defec­to» (1º P.1:19). Después de pasar el mismo tiempo con Jesús, Juan concluyó: «Y él no tiene pecado» (1º Jn.3:5).
El corazón de Jesús fue pacífico. Los discípulos se preocu­paron por la necesidad de alimentar a miles, pero Jesús no. Agradeció a Dios por el problema. Los discípulos gritaron por miedo a la tempestad, pero Jesús no. Él dormía. Jesús levantó su mano para sanar. Su corazón tenía paz. Cuando sus discí­pulos lo abandonaron, ¿se enfadó y se fue a su casa? Cuando Pedro lo negó, ¿perdió Jesús los estribos? Cuando los soldados le escupieron en la cara, ¿les vomitó fuego encima? Ni pensar­lo. Tenía paz. Los perdonó. Rehusó dejarse llevar por la ven­ganza.
También rehusó dejarse llevar por nada que no fuera su alto llamamiento. Su corazón estaba lleno de propósitos. La mayoría de las vidas no se proyectan hacia algo en particular, y nada logran. Jesús se proyectó hacia una sola meta: salvar a la humanidad de sus pecados. Pudo resumir su vida con una fra­se: «Porque el Hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido» (Lc.19:10).
El mismo que salvó su alma anhela rehacer su corazón. Dios está dispuesto a cambiarnos a semejanza del Salvador. ¿Acep­taremos su oferta?
Extracto del libro “3:16”
Por Max Lucado
Read More
    email this

martes, 15 de enero de 2013

Published enero 15, 2013 by with 0 comment

El apostol Pablo y la perspectiva



Pablo al igual que nosotros se enfrentó a dificultades en su trabajo (ministerio), pero me gusta mucho sus declaraciones:

"Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad.  Todo lo puedo en Cristo que me fortalece." Filipenses 4.12-13 Tenía la perspectiva correcta, sabía a quién dirigirse.

Luego en otro momento de su vida detalló:
"Por eso, aunque pasamos por muchas dificultades, no nos desanimamos. Tenemos preocupaciones, pero no perdemos la calma. La gente nos persigue, pero Dios no nos abandona. Nos hacen caer, pero no nos destruyen." 2° Corintios 4.8-9
Tenía problemas difíciles pero supo a quien dirigirse-

Nosotros no vemos la vida con una perspectiva diferente. Siempre el dolor nos quita la visión, la traición nos hace culparnos.

Usted  puede ver las tormentas de la vida como obstáculos o como oportunidades; la decisión es suya.
Puede paralizarse por tus circunstancias o puedes apoderarte por Cristo; la decisión es suya.

Puedes ser negativo y quejumbroso pero una cosa es importante decir; ser negativo te agotará, te desgastará y frustrará a todos aquellos que te rodean. (Sino recordemos las noches que los problemas se recuestan en nuestra cama).
Read More
    email this