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lunes, 9 de septiembre de 2013

Published septiembre 09, 2013 by with 0 comment

Tomado de Internet: El Código de Honor de los Héroes (by Dante Gebel) 2a. Parte ¡Nuevo!


11.    Los héroes oran y acto seguido trabajan para construir las respuestas de sus oraciones según les fue prometido por Dios.

12.    Los héroes una vez que salieron de la tierra de sus prisiones, imposibilidades y mediocridades, no volverán allí por ninguna razón.

13.    Los héroes saben que después del tiempo de la oración siempre viene el tiempo de la concreción según lo que fue intensamente orado.

14.    Los héroes son aquellos que deciden construir a pesar de la oposición y por eso, habrán de saborear en su tiempo las mieles de la victoria.

15.    Los héroes aunque pequeños, se ven obrando como grandes. Los héroes ensayan mil veces la obra que aman y desean presentar con excelencia en su momento.

16.    Los héroes no son reaccionarios de la vida. Se dan cuenta de sus limitaciones y debilidades y por ello con altura y valentía se lanzan a superarlas. Un complejo no puede esconder y silenciar a un héroe.

17.    Los héroes son auxiliados por Dios, porque él sabe que son esa gente distinta que frente el problema, la tribulación o el desafío, sólo verán progreso, grandeza y avance. Los héroes se resisten a morir en el problema. Los héroes quieren morir, pero después de haber cruzado la línea de su victoria.

18.    Los héroes no le piden permiso a sus problemas o enfermedades para hacer lo que Dios les mostró y ordeno hacer. Los héroes se echan sobre sus hombros los problemas y viajan con ellos camino a hacer la obra que Dios les encomendó y no aceptan que los mismos los detengan.  

19.    Los héroes no se rinden, lo vuelven a intentar una y otra vez.



20.    Los héroes han renunciado a enfrentar la vida desde el pánico y la imposibilidad. Los héroes se alejaron para siempre de ese espíritu conformista, carente de toda clase de superación.
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jueves, 20 de junio de 2013

Published junio 20, 2013 by with 0 comment

Tomado de Internet: Jugar con Dolor

Antes si aflige, también se compadece según la multitud de sus misericordias. —Lamentaciones 3:32.

Gary Carter, jugador de béisbol y miembro del Salón de la Fama, era seguidor de Cristo. Durante sus 19 años de carrera, su fe en Dios le dio fortaleza y resistencia para competir. En un artículo del Wall Street Journal, poco después de la muerte de Carter a los 57 años por un tumor cerebral, el escritor Andrew Klavan relató cómo había influido en su vida.
A finales de la década de 1980, Klavan atravesaba el peor momento de su vida y pensaba suicidarse. Entonces, escuchó una entrevista a Carter después de un partido. Su equipo, los New York Mets, había ganado, y el maduro jugador había colaborado corriendo esforzadamente en un momento crucial del partido. Le preguntaron cómo había podido hacerlo con sus rodillas tan doloridas. Klavan escuchó su respuesta: «A veces, uno simplemente tiene que jugar con dolor». Esa simple declaración lo ayudó a salir de su depresión. «¡Yo también puedo hacerlo!», declaró. Animado, encontró esperanza… y más tarde, puso su fe en Cristo como Salvador. 

La consoladora verdad detrás de la afirmación de Carter proviene de Lamentaciones. Quizá enfrentemos tristezas, dolores y dificultades, pero no tenemos que hundirnos en la auto conmiseración. El mismo Dios que permite que suframos también derrama sobre nosotros su abundante consolación (Lamentaciones 3:32). Con el amor del Señor que nos levanta, podemos (si es necesario) «jugar» con dolor.
—DCR
Dios te librará del sufrimiento o te dará gracia para soportarlo.
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jueves, 24 de enero de 2013

Published enero 24, 2013 by with 0 comment

Tomado del Internet: El Vuelo del Halcón.



Un rey recibió como obsequio, dos pequeños halcones, y los entregó al maestro de cetrería, para que los entrenara.

Pasados unos meses, el maestro le informó al rey que uno de los halcones estaba perfectamente, pero que al otro no sabía qué le sucedía: no se había movido de la rama donde lo dejó desde el día que llegó.

El rey mandó llamar a curanderos y sanadores para que vieran al halcón, pero nadie pudo hacer volar el ave.
Encargó, entonces, la misión a miembros de la corte, pero nada sucedió.

Al día siguiente, por la ventana, el monarca pudo observar, que el ave aún continuaba inmóvil.

Entonces, decidió comunicar a su pueblo que ofrecería una recompensa a la persona que hiciera volar al halcón.
A la mañana siguiente, vio al halcón volando ágilmente por los jardines.

El rey le dijo a su corte, "Traedme al autor de ese milagro". Su corte rápidamente le presentó a un campesino.

El rey le preguntó:
- ¿Tú hiciste volar al halcón? ¿Cómo lo hiciste? ¿Eres mago?

Intimidado el campesino le dijo al rey:
- Fue fácil mi rey. Sólo corte la rama, y el halcón voló.

- Se dio cuenta que tenía alas y se largó a volar.

¿A que estás agarrado que te impide volar? ¿De qué no te puedes soltar?
Vivimos dentro de una zona de comodidad donde nos movemos, y creemos que eso es lo único que existe. Dentro de esa zona está todo lo que sabemos, y todo lo que creemos. Convivimos con nuestros valores, nuestros miedos y nuestras limitaciones. En esa zona reina nuestro pasado y
nuestra historia.


Todo lo conocido, cotidiano y fácil...
Tenemos sueños, queremos resultados, buscamos oportunidades, pero no siempre estamos dispuestos a correr riesgos. No siempre estamos dispuestos a transitar caminos difíciles.

Deja de aferrarte a tu propia rama y corre el riesgo de volar más alto y quizás en tu vida como en la mía, podamos descubrir que las palabras del
gran apóstol Pablo hoy más que nunca están vigentes:

"Ningún ojo ha visto, ningún oído ha escuchado, ninguna mente humana ha concebido lo que Dios ha preparado para quienes lo aman". (1ª Corintios 2:9)

Dios nos ha dado alas para volar alto, tan alto como las águilas y descubrir que sus pensamientos al igual que sus caminos, son mas altos que los
nuestros.


Atrévete a volar...
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