Mostrando entradas con la etiqueta Espíritu Santo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Espíritu Santo. Mostrar todas las entradas

viernes, 26 de septiembre de 2014

Published septiembre 26, 2014 by with 0 comment

Sobre Liderazgo: Ley de la Influencia.

Una de mis historias favoritas que ilustra la Ley de la Influencia tiene que ver con Abraham Lincoln. En 1832, años antes de convertirse en presidente, el joven Lincoln reunió un grupo de hombres para combatir en la guerra contra Black Hawk [el indio Black Hawk, Halcón Negro]. 


En esos días, la persona que reunía una compañía voluntaria para la milicia por lo general se convertía en su líder y asumía el rango de comandante. En este caso, Lincoln obtuvo el rango de capitán, pero Lincoln tenía un problema. No sabía nada de milicia. No tenía experiencia militar, y no sabía nada acerca de tácticas. 

Le costaba recordar los procedimientos militares más sencillos. Por ejemplo, un día iba marchando con varias docenas de hombres a lo largo de un campo y debía guiarlos a través de una puerta hacia otro campo. No supo cómo hacerlo. 

Al referir luego al incidente, Lincoln dijo: «Ni por mi propia vida pude recordar la palabra de mando correcta para que los soldados de mi compañía se pusieran uno detrás del otro. Finalmente, cuando nos acercábamos [a la puerta] grité: “Esta compañía romperá filas por dos minutos, y luego formará filas otra vez al otro lado de la puerta”». 

Con el paso del tiempo, el nivel de influencia de Lincoln sobre otros en la milicia en realidad disminuyó. Mientras otros oficiales se destacaron y obtuvieron rango, Lincoln comenzó a ir en dirección opuesta. Comenzó con el título y la posición de capitán, pero esto no le sirvió de mucho. No pudo superar la Ley de la Influencia. 

Al final de su servicio militar, Abraham Lincoln encontró su lugar adecuado cuando bajó al rango de soldado raso. Afortunadamente para él y para el destino de Estados Unidos Lincoln llegó a superar su incapacidad de influir en otros. Siguió su tiempo en la milicia, y tuvo trabajos más bien mediocres en la asamblea legislativa del estado de Illinois y en la Cámara de Representantes de Estados Unidos. No obstante, con el tiempo y con mucho esfuerzo y experiencia personal, se convirtió en una persona de impacto e influencia notables y uno de los mejores presidentes estadounidenses. 

 Este es mi proverbio favorito acerca del liderazgo: «El que se cree líder y no tiene seguidores, sólo está dando un paseo». Si usted no puede influir en otros, estos no lo seguirán. Y si ellos no lo siguen, usted no es un líder. Esa es la Ley de la Influencia. No importa lo que cualquier persona le diga, recuerde que el liderazgo es influencia, nada más, nada menos. 

Tomado del Cuaderno de ejercicios de libro: 21 Leyes Indispensables del Liderazgo.
Read More
    email this

martes, 11 de febrero de 2014

Published febrero 11, 2014 by with 0 comment

Aliento del Cielo: El Fruto del Espíritu Santo en Nuestra Vida. Templanza. (2a Timoteo 1:7)


Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio” 2ª Timoteo 1:7

Vivimos en una época donde buscamos cumplir nuestros deseos. La publicidad nos envía mensajes de que todo, cuánto nos guste y nos proporcione placer, debemos poseerlo. No hay límites, nos hablan de que no hay fronteras entre lo bueno y lo malo. Que lo bueno, no es tan bueno y lo malo, no es muy malo. Nos han vendido (literalmente) la idea que el cumplimiento de mis deseos, no tiene consecuencias y que si mi placer daña a otros, no debe importarnos. Nada más falso que eso.

¿Cuál es el fin de un automóvil sin frenos, controles y conductor a una velocidad de 100 KPH?  Un desastre, ahora bien y una vida sin control, hedonista, relativista ¿hacia dónde nos lleva?. Nos lleva al fracaso y a la destrucción. Debemos controlar nuestros deseos y pensar en las consecuencias que tendrán en el futuro. La infidelidad, lleva al divorcio y a la destrucción de una familia y el futuro de  los hijos. Una mentira sólo se cubre con otra y otra hasta que se revela la verdad. El sexo desenfrenado, nos conduce a una vida vacía y con secuelas físicas, espirituales y emocionales que son muy difíciles de sanar.

No nos dejemos dominar por nuestros impulsos. Siempre habrán tentaciones que parecerán lo más conveniente, pero si podemos dominar nuestra vida, tendremos mejores resultados al final. Nos evitaremos dolor, insatisfacción, tristezas y depresiones. Huye de la tentación. Pide Dirección y control al Espíritu Santo, que brinde las fuerzas para seguir adelante. Los que viven sin controlar sus 
malos deseos, sólo piensan en hacer lo malo. Pero los que viven obedeciendo al Espíritu Santo sólo piensan en hacer lo que desea el Espíritu.” Romanos 8:5. Vive en el Espíritu y tu vida dará un giro extraordinario y cambiará tu dirección.

La solución es sencilla:
a)  Huye de las tentaciones. Lutero dijo: “No puedo evitar que las aves vuelen sobre mi cabeza, pero si puedo evitar que hagan nido en ella.” Además, el Apóstol Pablo mencionó: “Huye de las pasiones de la juventud, y busca la justicia, la fe, el amor y la paz, junto con todos los que con un corazón limpio invocan al Señor.” 2ª Timoteo 2:22.
b)  Si has caído recurre al perdón de Dios: “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.” 1ª. Juan 1:9
c) Cuida lo que entra a tu mente: “Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.” Filipenses 4:8
d)  Vive a la manera de Cristo: “Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.” Hebreos 4:15
e)  Establece límites claros y aléjate de ellos: Los límites no se colocan para vivir en sus linderos, se establecen para ir al lado contrario. “No traspases los linderos antiguos que pusieron tus padres.” Proverbios 22:28.
Read More
    email this

miércoles, 5 de febrero de 2014

Published febrero 05, 2014 by with 0 comment

Lo que el Espíritu Santo produce en nuestra Vida: Mansedumbre (Filipenses 2:3)


Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo;” Filipenses 2:3

El Espíritu Santo produce en nuestras vidas mansedumbre que puede dividirse en dos: Humildad y Autocontrol.

La humildad ha sido mal entendida y ha sido despojada de su verdadero y gran valor. Se ha identificado con la pobreza y con la carencia de objetos materiales, pero la realidad es otra. La humildad consiste en saber que todo lo que “poseemos” no es nuestro, sólo somos simples administradores y que todo lo que llegamos a ser o a tener (títulos, riquezas, propiedades) simplemente es por la misericordia y la gracia del Señor.

Tampoco la humildad está ligada a la baja o alta estima. Una persona con una estima saludable, es aquella que puede ser humilde. No ve a nadie hacia abajo, ni ve a nadie hacia arriba. Sabe que todos somos iguales y por ende, no podemos aprovecharnos de las posiciones de liderazgo que tengamos, ni tampoco somos dignos de lástima. “Por el encargo que Dios en su bondad me ha dado, digo a todos ustedes que ninguno piense de sí mismo más de lo que debe pensar. Antes bien, cada uno piense de sí con moderación, según los dones que Dios le haya dado junto con la fe.” Romanos 12:3

Cuando el orgullo quiera minar nuestra mente y corazón corramos al Espíritu Santo porque Él nos llevará a la Cruz. Cuando se nos suba la fama a la cabeza o pensemos que tenemos un poco más que otros, inclinemos nuestro rostros y recordemos que Cristo, siendo el Rey de reyes, siendo el Creador, siendo el dueño de todo el universo y sus alrededores se despojó de todo y se hizo como nosotros, para que vivamos con Él. Si  Jesús lo hizo y nos demostró que lo que somos no pasa por lo que tenemos, aprendamos la lección que Él nos dejo. Recordando que Dios habita con el corazón humilde. “Aunque el Señor está en lo alto, se fija en el hombre humilde, y de lejos reconoce al orgulloso.” Salmos 138:6.

Además, la mansedumbre encierra el manejo de las emociones. Es decir, es el cabestro de nuestra vida. El cabestro es una cuerda que se pone en el cuello o cabeza a una caballería para atarla o conducirla. Nos guía a detenernos y pensar bien las cosas. Cuando queremos desenfrenarnos nos conduce a calmarnos y si no queremos continuar el camino, nos guía y nos hace caminar.

Esa es la función del Espíritu Santo y lo que hace en nosotros. Nos aconseja cuándo detenernos, cuándo seguir y nos confronta cuándo sabe que no vamos hacia el lado correcto. La mansedumbre no nos refiere a debilidad, es todo lo contrario. Es por ello, que necesitamos un carácter fuerte (manso) y este no es aquel que grita y fuerza a que hagan su voluntad; sino es aquel que nos permite dominar nuestros deseos y ser dóciles a la voz de Dios.

"Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad deDios permanece para siempre." 1a. Juan 2:17


Read More
    email this

lunes, 27 de enero de 2014

Published enero 27, 2014 by with 0 comment

Aliento del Cielo: Lo que el Espíritu Santo produce en Nuestra Vida. (Hebreos 11:6) Fe

Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.” Hebreos 11:6


Es muy difícil creer en algo que no se ha visto. Confiar en alguien que no conocemos, es todavía más dificultoso. Pero eso es lo maravilloso de la obra del Espíritu Santo en nuestras vidas: mientras más nos acerquemos a Él, más confianza y dependencia nos lleva a tener con Dios.

Fe en que nos ha salvado y que somos restaurados. Confianza que tiene cuidado de nosotros. Seguridad que él hará cumplir su voluntad en nuestra vida. Convicción que viviremos con nuestro Señor por la Eternidad. Esperanza que un día regresará por nosotros para que vivamos en su Bello Hogar que ha preparado. Certeza que quiere lo mejor para nosotros.

Este listado nos lleva a identificar que Él nos quiere a su lado. Tendremos que pasar por la calle Malas Decisiones y avenida Consecuencias. Nos tocará enfrentar al Sr. Problemas y a la Sra. Angustias, pero Dios describe que estará allí, si confiamos y depositamos nuestras cargas delante de Él. Les digo todo esto para que encuentren paz en su unión conmigo. En el mundo, ustedes habrán de sufrir; pero tengan valor: yo he vencido al mundo.” Sn. Juan 16:33 DHH.La palabra clave en este versículo no es paz, no es la victoria, es unión. U-N-I-Ó-N. 5 letras alejadas en nuestro abecedario, pero cercanas entre ellas. Es un vínculo, un nexo, una relación. Dios nos llama a vivir con Él y es Él que viene a nuestra vida. ¿Cómo no podemos confiar en que Él tiene todo bajo su control?

La fe es la vista en la ceguera. Es la luz en medio de las tinieblas. Es la seguridad en medio de la tormenta. Pero sólo teniend
o una relación real y exclusiva con el Señor, es que la Fe puede mejorar y ser más grande cada vez más. Y con ella podríamos permitir que el nombre de Cristo sea glorificado. "Jesús les dijo: —Porque ustedes tienen muy poca fe. Les aseguro que si tuvieran fe, aunque sólo fuera del tamaño de una semilla de mostaza, le dirían a este cerro: “Quítate de aquí y vete a otro lugar”, y el cerro se quitaría. Nada les sería imposible" Mateo 17:20
 

Además, Dios confía en nosotros. Nos delegó una tarea importante, que es guiar a otros a su Camino y no podemos fallarle, debemos continuar realizando esta misión tan importante y de impacto para el mundo. “Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.” San Marcos 16:15.
Así que, Si Dios confía en nosotros: ¿Cómo no confiar en Él?
Read More
    email this

miércoles, 22 de enero de 2014

Published enero 22, 2014 by with 0 comment

Lo que el Espíritu Santo Produce en nuestras vidas. Bondad. (No. 6)

"El amor no causa daño a nadie. Cuando amamos a los demás, estamos cumpliendo toda la ley.” Romanos 13:10

Cuando hablamos de bondad, no hay mejor ilustración que la de David hacia el hijo de su mejor amigo Jonatán, llamado Mefi-Boset. Más de 12 años han pasado desde que dos amigos se hicieron una promesa: Cuida a mi familia, Sé que Dios te exaltará, pero no olvides a tu amigo. 1ª Samuel 20:12-17.  David no podría dejar de cumplir esa promesa y cuándo fue el momento justo lo hizo.David trató con bondad al nieto del hombre que había querido matarlo desde su juventud, que había destrozado su familia, que lo había hecho llorar, fingir ser loco, lo desterró de su tierra. Sin embargo, David no olvidó la bondad de su amigo y llevó a un muchacho lisiado, sin futuro, sin renombre a su casa y lo trató como su hijo. Un acto de bondad, siempre tiene una recompensa.

Hagamos siempre el bien a otros. No importa quién sea, su edad u otras características. La bondad siempre tiene la característica de cambiar el rumbo de una vida. Ese joven solitario que se sienta solo todos los días. Esa mujer que hemos visto llorar. Ese hombre sentado en el parque. Ese(a) vecino(a) que vemos, pero no sabemos su necesidad. No es necesario ser misionero, ser voluntario de la Cruz Roja, para hacer actos de bondad. No se necesitan cámaras, reflectores ni medios de comunicación. Sólo se necesita un corazón comprometido, un corazón transformado por el Espíritu Santo.

Esto me recuerda una historia muy conocida: Un joven que pagaba sus estudios trabajando de vendedor ambulante, sentía hambre pero no tenía dinero para almorzar. Decidió vencer la vergüenza que le daba mendigar y pedir algo de comer en la próxima puerta que tocase. No obstante, perdió su nervio  cuando una hermosa joven le abrió la puerta. En lugar de pedir comida pidió solo un vaso de agua. 
Ella, sin embargo, se apiadó de él y le trajo un vaso de leche. El se lo tomó tímidamente y preguntó, "¿Cuánto le debo?". - "No me debe nada," respondió ella. "Mi madre nos enseñó a nunca aceptar pago por hacer un favor." "Entonces le agradezco de corazón.", respondió el joven.  Años más tarde aquella joven, ya mayor, se enfermo gravemente. Los doctores locales estaban muy preocupados. Finalmente la enviaron al hospital de una gran ciudad donde practicaba un famoso especialista en aquella enfermedad. La lucha fue larga pero la señora se salvó, gracias al tratamiento del médico. Sin embrago, nació una nueva preocupación para la dama: el precio del tratamiento y de estancia en el hospital. La señora, se acerca al área de pago por servicios en el hospital y pide su cuenta. Ella abrió aquella cuenta con gran temor, pensando que pasaría el resto de sus días pagándola. Finalmente miró y cuál fue su asombro cuando leyó al pie de la lista de enormes cifras: Todo Pagado por completo con un vaso de leche. Dado a un vendedor hambriento
Firmado: Dr. Howard Kelly.

Read More
    email this

miércoles, 15 de enero de 2014

Published enero 15, 2014 by with 0 comment

Aliento del Cielo: Lo Que el Espíritu Santo Produce en Nuestra Vida. Benignidad (No. 5)


La amabilidad siempre causa una sonrisa. Siempre cambia el ambiente. Cada vez en este momento de la historia de la humanidad, desconfiamos más de los demás. Un gesto de respeto o amor se confunde como que se busca algo de otros, que se busca una recompensa o una oportunidad para lograr un favor de otros.

La amabilidad destruye todos estos pensamientos. Lo bueno que se hace a otros es sin esperar nada a cambio, es para alegrar a alguien, para edificar la estima de otro, para ayudarle a los demás. Cuando el Espíritu Santo vive en nosotros resalta nuestro espíritu de servicio y nuestro contentamiento. Pablo lo manifiesta en la Carta a los Romanos: “Vivan siempre en armonía. Y no sean orgullosos, sino traten como iguales a la gente humilde. No se crean más inteligentes que los demás. Si alguien los trata mal, no le paguen con la misma moneda. Al contrario, busquen siempre hacer el bien a todos.” Romanos 12:16-17. Armonía. Humildad. Bien. Al pedir una definición de la palabra amabilidad, las primeras tres palabras que pueden identificarse son éstas.

Salude. Ayude. No trate mal a quién nos ayuda con los servicios (meseros, vigilantes, secretarias, recepcionistas, entre otros.) Sin interés. Sin oportunismo. Sin esperar un gracias o una recompensa. La amabilidad es uno de los pocos valores que van hacia una sola vía: Van hacia dar. Esto se logra, sólo por manifestar el cambio que Dios está realizando en nuestra vida.

Sé amable con todos, no sabes el día que eso pueda salvar tu vida, tal como lo narra la siguiente historia: Un señor trabajaba en una planta empacadora de carne en Noruega.  Un día terminando su jornada laboral, fue a uno de los refrigeradores para inspeccionar algo; se cerró la puerta con el seguro y se quedó atrapado dentro del refrigerador.  Golpeó fuertemente la puerta y empezó a gritar, pero nadie lo escuchó.  La mayoría de los trabajadores se habían ido a sus casas, y era casi imposible escucharlo por el grosor que tenía esa puerta. 

Llevaba cinco horas en el refrigerador al borde de la muerte cuando de repente se abrió la puerta.  El guarda de seguridad entró y lo rescató.  Después de esto, le preguntaron al guarda a qué se debe que se le ocurriera abrir esa puerta si no es parte de su rutina de trabajo?.  Él explicó:  “Llevo trabajando en esta empresa 35 años; cientos de trabajadores entran en la planta cada día.  Este señor es el único que me saluda en la mañana y se despide de mi por las tardes.  El resto de los trabajadores me tratan como si yo fuera invisible.  Esta mañana me dijo “Hola” a la entrada, pero nunca escuché “Hasta mañana”.  


Yo espero por ese hola, buenos días, y ese hasta mañana cada día.  Sabiendo que todavía no se había despedido de mí, pensé que debía estar en algún lugar del edificio, por lo que lo busqué y lo encontré”
Read More
    email this

viernes, 20 de diciembre de 2013

Published diciembre 20, 2013 by with 0 comment

Aliento del Cielo: Lo Que el Espíritu Santo Produce en Nuestra Vida. Paciencia (No. 4)


 Paciencia.

Es de sabios tener paciencia, y es más honroso perdonar la ofensa.” Proverbios 19:11

La paciencia es la capacidad que se tiene para afrontar una situación sin perder la calma. Se puede definir como tranquilidad o entereza. Aunque parezca extraño, y está es una definición propia, la palabra Paciencia puede derivarse de PAZ – Esperar CIENCIA- Sabiduría, es decir, esperar con sabiduría.

Cuando hablamos de la paciencia, siempre se detalla la respuesta a nuestra oración y siempre se llega a una conclusión clara: Dios responde a nuestra oración en el tiempo indicado, siempre llega a tiempo aunque no lo parezca. En ocasiones, las respuestas de Dios son un claro pero amoroso: N-O, pero que nos ayudará a saber que Él tiene bajo control todas las cosas.
 
Otra de las situaciones que el Espíritu Santo moldea en nuestras vidas es la paciencia para convivir con los demás. Nos ayuda a comprender a nuestro hermano, a no criticarlo por sus caídas sino  ayudarle a restaurarlo, para que siga su crecimiento espiritual.

"Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentad

o" Gálatas 6:1
Read More
    email this

jueves, 19 de diciembre de 2013

Published diciembre 19, 2013 by with 0 comment

Aliento del Cielo: Lo Que el Espíritu Santo Produce en Nuestra Vida. Paz (No. 3)


“Les doy la paz, mi propia paz, que no es como la paz que se desea en este mundo. No se preocupen ni tengan miedo por lo que pronto va a pasar.” San Juan 14:27

La paz, no es un verbo, pero nos lleva a una acción. Nos provoca realizar una limpieza interior para eliminar de nuestro corazón pensamientos o sentimientos negativos. Además, en la vida cristiana, la paz no es ausencia de dificultades y problemas, sino más bien, es entereza, valor y esperanza que se atravesará por momentos nada gratos, pero que hay una salida, que hay un brazo fuerte donde se logra fuerza y autoridad. “Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.” Sn. Juan 16:33.

Dios nos llama a estar en paz con él, a través de una vida de integridad, si le hemos fallado siempre nos llama al perdón, y volvemos a estar en paz.  “Vengan ya, vamos a discutir en serio, a ver si nos ponemos de acuerdo. Si ustedes me obedecen, yo los perd
onaré. Sus pecados los han manchado como con tinta roja; pero yo los limpiaré. ¡Los dejaré blancos como la nieve!” Isaías 1:18.

Read More
    email this

viernes, 13 de diciembre de 2013

Published diciembre 13, 2013 by with 0 comment

Aliento del Cielo: Lo Que el Espíritu Santo Produce en Nuestra Vida. Gozo (No. 2)

En cambio, lo que el Espíritu produce es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio. Contra tales cosas no hay ley.” Gálatas 5:22-23

Gozo 
“Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo: ¡Regocijaos!” Filipenses 4:4 

Otro resultado de tener al Espíritu Santo en nuestra vida es el G-O-Z-O. El gozo no es momentáneo, es una actitud de todos los días. Levantarse con firmeza que es una nueva oportunidad de lograr cumplir las metas que se han colocado para la vida. El gozo incluye ser positivo, mejorar el ambiente, desarrollar buenas relaciones y fortalecer las mismas. 


El gozo es felicidad, por eso no se puede destruir, inicia todas las mañanas y no se acaba. ¿Cómo inicias tu día?, ¿Cuáles son los pensamientos que los que inician tus días? Observa: “Este es el día que hizo Jehová;Nos gozaremos y alegraremos en él.” Salmos 118:24. 

Que nada le robe el gozo. Manténgalo. Cuídelo. Habrán situaciones no gratas que vivir, que nos provocarán enojo; pero, esa buena actitud, es lo que hará la diferencia. Como dijo Pablo en 1ª Tesalonicenses 5:16 “Estad Siempre Gozosos.” No importe lo que pase hoy, nuestro Consolador nos invita y produce en nosotros que siempre todo será mejor, cuando Dios está a nuestro lado.
Read More
    email this