“Les
doy la paz, mi propia paz, que no es como la paz que se desea en este mundo. No
se preocupen ni tengan miedo por lo que pronto va a pasar.” San Juan 14:27
La paz, no es un
verbo, pero nos lleva a una acción. Nos provoca realizar una limpieza interior
para eliminar de nuestro corazón pensamientos o sentimientos negativos. Además,
en la vida cristiana, la paz no es ausencia de dificultades y problemas, sino
más bien, es entereza, valor y esperanza que se atravesará por momentos nada
gratos, pero que hay una salida, que hay un brazo fuerte donde se logra fuerza
y autoridad. “Estas cosas os he hablado
para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he
vencido al mundo.” Sn. Juan 16:33.
Dios nos llama a
estar en paz con él, a través de una vida de integridad, si le hemos fallado
siempre nos llama al perdón, y volvemos a estar en paz. “Vengan
ya, vamos a discutir en serio,
a ver si nos ponemos de acuerdo. Si
ustedes me obedecen, yo los perd
onaré. Sus pecados los
han manchado como con tinta roja; pero yo los limpiaré. ¡Los dejaré blancos
como la nieve!” Isaías 1:18.
0 comments:
Publicar un comentario