viernes, 20 de diciembre de 2013

Published diciembre 20, 2013 by with 0 comment

Aliento del Cielo: Lo Que el Espíritu Santo Produce en Nuestra Vida. Paciencia (No. 4)


 Paciencia.

Es de sabios tener paciencia, y es más honroso perdonar la ofensa.” Proverbios 19:11

La paciencia es la capacidad que se tiene para afrontar una situación sin perder la calma. Se puede definir como tranquilidad o entereza. Aunque parezca extraño, y está es una definición propia, la palabra Paciencia puede derivarse de PAZ – Esperar CIENCIA- Sabiduría, es decir, esperar con sabiduría.

Cuando hablamos de la paciencia, siempre se detalla la respuesta a nuestra oración y siempre se llega a una conclusión clara: Dios responde a nuestra oración en el tiempo indicado, siempre llega a tiempo aunque no lo parezca. En ocasiones, las respuestas de Dios son un claro pero amoroso: N-O, pero que nos ayudará a saber que Él tiene bajo control todas las cosas.
 
Otra de las situaciones que el Espíritu Santo moldea en nuestras vidas es la paciencia para convivir con los demás. Nos ayuda a comprender a nuestro hermano, a no criticarlo por sus caídas sino  ayudarle a restaurarlo, para que siga su crecimiento espiritual.

"Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentad

o" Gálatas 6:1
Read More
    email this

jueves, 19 de diciembre de 2013

Published diciembre 19, 2013 by with 0 comment

Aliento del Cielo: Lo Que el Espíritu Santo Produce en Nuestra Vida. Paz (No. 3)


“Les doy la paz, mi propia paz, que no es como la paz que se desea en este mundo. No se preocupen ni tengan miedo por lo que pronto va a pasar.” San Juan 14:27

La paz, no es un verbo, pero nos lleva a una acción. Nos provoca realizar una limpieza interior para eliminar de nuestro corazón pensamientos o sentimientos negativos. Además, en la vida cristiana, la paz no es ausencia de dificultades y problemas, sino más bien, es entereza, valor y esperanza que se atravesará por momentos nada gratos, pero que hay una salida, que hay un brazo fuerte donde se logra fuerza y autoridad. “Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.” Sn. Juan 16:33.

Dios nos llama a estar en paz con él, a través de una vida de integridad, si le hemos fallado siempre nos llama al perdón, y volvemos a estar en paz.  “Vengan ya, vamos a discutir en serio, a ver si nos ponemos de acuerdo. Si ustedes me obedecen, yo los perd
onaré. Sus pecados los han manchado como con tinta roja; pero yo los limpiaré. ¡Los dejaré blancos como la nieve!” Isaías 1:18.

Read More
    email this

viernes, 13 de diciembre de 2013

Published diciembre 13, 2013 by with 0 comment

Aliento del Cielo: Lo Que el Espíritu Santo Produce en Nuestra Vida. Gozo (No. 2)

En cambio, lo que el Espíritu produce es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio. Contra tales cosas no hay ley.” Gálatas 5:22-23

Gozo 
“Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo: ¡Regocijaos!” Filipenses 4:4 

Otro resultado de tener al Espíritu Santo en nuestra vida es el G-O-Z-O. El gozo no es momentáneo, es una actitud de todos los días. Levantarse con firmeza que es una nueva oportunidad de lograr cumplir las metas que se han colocado para la vida. El gozo incluye ser positivo, mejorar el ambiente, desarrollar buenas relaciones y fortalecer las mismas. 


El gozo es felicidad, por eso no se puede destruir, inicia todas las mañanas y no se acaba. ¿Cómo inicias tu día?, ¿Cuáles son los pensamientos que los que inician tus días? Observa: “Este es el día que hizo Jehová;Nos gozaremos y alegraremos en él.” Salmos 118:24. 

Que nada le robe el gozo. Manténgalo. Cuídelo. Habrán situaciones no gratas que vivir, que nos provocarán enojo; pero, esa buena actitud, es lo que hará la diferencia. Como dijo Pablo en 1ª Tesalonicenses 5:16 “Estad Siempre Gozosos.” No importe lo que pase hoy, nuestro Consolador nos invita y produce en nosotros que siempre todo será mejor, cuando Dios está a nuestro lado.
Read More
    email this

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Published diciembre 04, 2013 by with 0 comment

Aliento del Cielo: Lo Que el Espíritu Santo Produce en Nuestras Vidas. Gálatas 5:22-23 (No.1)


En cambio, lo que el Espíritu produce es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio. Contra tales cosas no hay ley.” Gálatas 5:22-23



Cuando Cristo llega a nuestra vida, hay un cambio, un giro, una revolución. El Espíritu Santo toma el control del corazón e inicia una limpieza total, ayudándonos a mejorar nuestra actitud ante la vida, ante nuestros semejantes y ante Dios. Cuando el Santo Espíritu está en un corazón se nota y se aprecia en lo que hacemos.



Es por eso que  se detallarán las 9 cosas que produce en la vida de un Hijo de Dios:

a)      Amor:
“Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.” Sn. Mateo 22:37-39
No hay mejor forma de iniciar el cambio, con el A-M-O-R. El amor puede cambiar hasta el corazón más duro y solitario. Amar a Dios, es lo primero que produce, nos hace amarlo con intensidad, con nuestras emociones, sentimientos, razón y cuerpo. Conecta el cuerpo, el alma y el espíritu para que de tal forma nuestro amor produzca fidelidad a Él. Nos conduce a la Presencia de Dios, nos hace habitar allí y no movernos de su lado. ¿Por qué? No es por lo que recibimos o nos puede dar. Simplemente estamos allí, porque Él nos amó y queremos seguir correspondiendo ese detalle Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero.” 1ª Juan 4:19.

Salmos 91:1 nos indica su amor: El que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del Omnipotente.” Cuando estamos cerca podemos sentir su amor. Entre más lejos nos encontremos de Dios, menos percibimos s amor, no porque disminuya sino porque queremos estar lejos de Él. Nuestro Consolador nos guía a acercarnos a su presencia con confianza para seguir creciendo nuestro amor.
 
Además, produce amor a nuestro prójimo. Trabaja por borrar toda huella causada por la falta de perdón, por la baja estima o por situaciones que nos enfrentan a nuestro prójimo. Fortalece nuestra vida para que veamos a Cristo en todas las personas y las amemos. El amor nunca se acaba ni se termina, simplemente se ignora. El Espíritu Santo se encarga de mejorar nuestras relaciones y seguir inyectándonos amor.

El amor a nuestro prójimo no tiene nada que ver con dar objetos: “Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve.” 1ª Corintios 13:3. Tiene que ver con la decisión que se toma todos los días de ayudar a los demás, sanar las heridas, perdonar.
Read More
    email this