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lunes, 14 de septiembre de 2015

Published septiembre 14, 2015 by with 0 comment

Reflexión de Max Lucado: Dios quiere que seamos como Jesús.

Nosotros somos barro, y tú el que nos formaste; así que obra de tus manos somos todos nosotros. (Isaías 64.8) 


Dios quiere que seamos como Jesús. ¿No es esto una buena noticia? 
No estás condenado a seguir con la personalidad que tienes hoy, ni a ser un “cascarrabias” para siempre. Puedes cambiar. Aún si todos los días estás preocupado, no tienes que estarlo por el resto de tu vida. ¿Y qué si naciste lleno de prejuicios? No tienes que morir así. ¿De dónde vino la idea de que no podemos cambiar? 

¿De dónde vienen las frases como: “es mi naturaleza estar preocupado”, o “Siempre seré pesimista. Así es como soy”? ¿Haremos afirmaciones semejantes sobre nuestros cuerpos? “Es por naturaleza que tengo una pierna fracturada. No puedo remediarlo”. Claro que no. Si nuestro organismo no funciona bien, buscamos remedio. ¿No haremos lo mismo con nuestro corazón?¿No buscaremos ayuda para nuestras actitudes amargas?¿No podremos solicitar tratamiento para nuestros rasgos egoístas? 

Claro que podemos. Jesús puede cambiar nuestro corazón. Él quiere que tengamos un corazón como el suyo.
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jueves, 5 de febrero de 2015

Published febrero 05, 2015 by with 0 comment

Aliento del Cielo: Cuida Tu Testimonio. ¡Nuevo!

Hace muchos años, un predicador llegó a vivir a Houston, Texas. Era nuevo en la ciudad, apenas estaba comenzando su ministerio y todavía pocas personas lo conocían. Una mañana, tomó un autobús para dirigirse al centro de la ciudad. Después de pagar el pasaje y sentarse cerca de una ventana, revisó el cambio que el conductor le había entregado. Fue entonces cuando notó que había recibido un dólar de más. 



Por un instante sostuvo aquella moneda entre sus dedos mientras una pequeña lucha comenzaba dentro de él. 
 —“Es solo un dólar…” —pensó—. 

“La empresa ni siquiera lo notará. Además, nadie se va a preocupar por una cantidad tan pequeña.” 

 Intentó convencerse de que no tenía importancia. Después de todo, parecía algo insignificante. Pero mientras el autobús avanzaba, su conciencia no lo dejaba en paz. Cuando finalmente llegó a su parada, se levantó lentamente, caminó hacia el conductor y le extendió el dólar.

—Señor, me dio dinero de más. 
El conductor levantó la mirada, sonrió con tranquilidad y respondió: 
 —Lo sé. 
El predicador quedó sorprendido. 

Entonces el hombre añadió: —Usted es el nuevo predicador que llegó hace poco, ¿verdad? He estado pensando en volver a la iglesia… y quise ver qué haría usted en una situación así. 

Aquellas palabras golpearon profundamente el corazón del predicador. Bajó del autobús en silencio, conmovido y avergonzado al mismo tiempo. Miró el dólar en su mano y, casi quebrantado, susurró: —Dios mío… por poco vendo tu testimonio por un dólar. 

Y quizá esa es una realidad que muchas veces olvidamos. Hay personas que nunca abrirán una Biblia, pero sí observarán nuestra vida. Escucharán nuestra manera de hablar, verán nuestras acciones, nuestras decisiones y cómo actuamos cuando creemos que nadie nos observa. Porque el verdadero cristianismo no se demuestra solamente en un altar, sino en los pequeños actos cotidianos donde el carácter habla más fuerte que las palabras. 

Jesús dijo: “Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.” Mateo 5:16 Nunca subestimes el impacto de una decisión correcta. 

A veces, una acción pequeña puede acercar un corazón a Dios… o alejarlo completamente. Por eso recuerda siempre quién eres y a quién representas en este mundo. Porque quizá, sin darte cuenta, tu vida está siendo el único evangelio que alguien alcanzará a leer.
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miércoles, 17 de diciembre de 2014

Published diciembre 17, 2014 by with 0 comment

Las Promesas de Dios: Eternas y Seguras

“Dios no es hombre, para que mienta, Ni hijo de hombre para que se arrepienta. El dijo, ¿y no hará? Habló, ¿y no lo ejecutará?” Números 23.19 

Dios jamás te mentirá. 
Jamás dejará una obra a medias en tu vida. 
Jamás fallará a una promesa. 
Sus promesas son eternas. Son reales. Son poderosas. 



Sus promesas tiene tiempo para cumplirse, pero nunca caducan. Sólo debes esperar. Su justicia es recta y firme, por lo que, tiene un propósito claro para nuestra vida: Es regalarnos salvación y vida eterna, para que vivamos con Él por la eternidad. Lo demás, es añadidura. 

El éxito, los reconocimientos, deben quedar en segundo plano. No te preocupes por las cosas que no tienes. Ocúpate por lo que prometiste se cumpla. Dios siempre te dará lo mejor. Él nunca dejará de amarte. No te mostrará atajos, ni te engañará, ni hará tropezar tu pie para que caigas. 

Siempre te guiará a casa y curará tus heridas sufridas en el camino y estará pendiente de ti. Él cumplirá sus promesas. Todas y cada una. Las 3,573 que aparecen en su palabra. Así que, cuando tu fe desfallezca corre a la fuente de esperanza. Su Palabra. En ella encontrarás palabras de fuerza, poder y amor. 

Te enseñará lo correcto. Te instruirá en tomar las mejores decisiones. Corregirá tus pasos y te dará el consuelo y la esperanza necesaria para caminar y entregarlo todo por él.
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viernes, 7 de marzo de 2014

Published marzo 07, 2014 by with 0 comment

Aliento del Cielo: No te Conformes con Nada. ¡Nuevo!

"Todo lo que te viniere á la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas; porque en el sepulcro, adonde tú vas, no hay obra, ni industria." Eclesiastés 9:10

Siempre es importante dar lo mejor en todo momento y lugar. No dejarse llevar por el acostumbramiento y la mediocridad, una buena historia para determinar que Nunca es suficiente es la siguiente:

"Keith Hernandez es uno de los mejores jugadores de beisbol. Es un bateador de 300 de por vida quien ha ganado numerosos reconocimientos del Guante de Oro por su excelencia de jugador de campo. 

Ha ganado un campeonato de batear por tener el más alto de promedio, el reconocimiento del Jugador Más Valioso en su liga, y hasta el Serie Mundial. Sin embargo, a pesar de sus logros, no tiene algo que le es crucialmente importante – la aceptación por parte de su padre que lo que ha logrado es valioso. 

Escucha lo que el tenía para decir en una entrevista en vista de su relación con su padre: "Un día Keith le preguntó a su padre, "Papa, tengo un promedio de ser un bateador de 300 de por vida. ¿Qué más quieres?" Su padre le respondió, "Pero un día verás tu vida y dirás, ’pude haber hecho más.’""

Déjanos tu comentario, sugerencia sobre este blog, y de antemano se le agradece por la lectura de estos devocionales.
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martes, 11 de febrero de 2014

Published febrero 11, 2014 by with 0 comment

Aliento del Cielo: El Fruto del Espíritu Santo en Nuestra Vida. Templanza. (2a Timoteo 1:7)


Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio” 2ª Timoteo 1:7

Vivimos en una época donde buscamos cumplir nuestros deseos. La publicidad nos envía mensajes de que todo, cuánto nos guste y nos proporcione placer, debemos poseerlo. No hay límites, nos hablan de que no hay fronteras entre lo bueno y lo malo. Que lo bueno, no es tan bueno y lo malo, no es muy malo. Nos han vendido (literalmente) la idea que el cumplimiento de mis deseos, no tiene consecuencias y que si mi placer daña a otros, no debe importarnos. Nada más falso que eso.

¿Cuál es el fin de un automóvil sin frenos, controles y conductor a una velocidad de 100 KPH?  Un desastre, ahora bien y una vida sin control, hedonista, relativista ¿hacia dónde nos lleva?. Nos lleva al fracaso y a la destrucción. Debemos controlar nuestros deseos y pensar en las consecuencias que tendrán en el futuro. La infidelidad, lleva al divorcio y a la destrucción de una familia y el futuro de  los hijos. Una mentira sólo se cubre con otra y otra hasta que se revela la verdad. El sexo desenfrenado, nos conduce a una vida vacía y con secuelas físicas, espirituales y emocionales que son muy difíciles de sanar.

No nos dejemos dominar por nuestros impulsos. Siempre habrán tentaciones que parecerán lo más conveniente, pero si podemos dominar nuestra vida, tendremos mejores resultados al final. Nos evitaremos dolor, insatisfacción, tristezas y depresiones. Huye de la tentación. Pide Dirección y control al Espíritu Santo, que brinde las fuerzas para seguir adelante. Los que viven sin controlar sus 
malos deseos, sólo piensan en hacer lo malo. Pero los que viven obedeciendo al Espíritu Santo sólo piensan en hacer lo que desea el Espíritu.” Romanos 8:5. Vive en el Espíritu y tu vida dará un giro extraordinario y cambiará tu dirección.

La solución es sencilla:
a)  Huye de las tentaciones. Lutero dijo: “No puedo evitar que las aves vuelen sobre mi cabeza, pero si puedo evitar que hagan nido en ella.” Además, el Apóstol Pablo mencionó: “Huye de las pasiones de la juventud, y busca la justicia, la fe, el amor y la paz, junto con todos los que con un corazón limpio invocan al Señor.” 2ª Timoteo 2:22.
b)  Si has caído recurre al perdón de Dios: “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.” 1ª. Juan 1:9
c) Cuida lo que entra a tu mente: “Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.” Filipenses 4:8
d)  Vive a la manera de Cristo: “Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.” Hebreos 4:15
e)  Establece límites claros y aléjate de ellos: Los límites no se colocan para vivir en sus linderos, se establecen para ir al lado contrario. “No traspases los linderos antiguos que pusieron tus padres.” Proverbios 22:28.
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