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miércoles, 17 de diciembre de 2014

Published diciembre 17, 2014 by with 0 comment

Las Promesas de Dios: Eternas y Seguras

“Dios no es hombre, para que mienta, Ni hijo de hombre para que se arrepienta. El dijo, ¿y no hará? Habló, ¿y no lo ejecutará?” Números 23.19 

Dios jamás te mentirá. 
Jamás dejará una obra a medias en tu vida. 
Jamás fallará a una promesa. 
Sus promesas son eternas. Son reales. Son poderosas. 



Sus promesas tiene tiempo para cumplirse, pero nunca caducan. Sólo debes esperar. Su justicia es recta y firme, por lo que, tiene un propósito claro para nuestra vida: Es regalarnos salvación y vida eterna, para que vivamos con Él por la eternidad. Lo demás, es añadidura. 

El éxito, los reconocimientos, deben quedar en segundo plano. No te preocupes por las cosas que no tienes. Ocúpate por lo que prometiste se cumpla. Dios siempre te dará lo mejor. Él nunca dejará de amarte. No te mostrará atajos, ni te engañará, ni hará tropezar tu pie para que caigas. 

Siempre te guiará a casa y curará tus heridas sufridas en el camino y estará pendiente de ti. Él cumplirá sus promesas. Todas y cada una. Las 3,573 que aparecen en su palabra. Así que, cuando tu fe desfallezca corre a la fuente de esperanza. Su Palabra. En ella encontrarás palabras de fuerza, poder y amor. 

Te enseñará lo correcto. Te instruirá en tomar las mejores decisiones. Corregirá tus pasos y te dará el consuelo y la esperanza necesaria para caminar y entregarlo todo por él.
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martes, 29 de julio de 2014

Published julio 29, 2014 by with 0 comment

Reflexión: Poder en la Debilidad. ¡Nuevo!



pero Dios me ha contestado: «Mi amor es todo lo que necesitas. Mi poder se muestra en la debilidad.» Por eso, prefiero sentirme orgulloso de mi debilidad, para que el poder de Cristo se muestre en mí.” 2ª Corintios 12:9

Dios quiere usarte para su obra. No veas debilidades, observa las oportunidades de mejorar y ser un siervo de Dios.

Algunas de las personas de mayor éxito a lo largo de la historia lo han sido a pesar de sus desventajas personales.

Carlos Spurgeon, quizá el más grande de los predicadores después de Pablo, no fue admitido en la Universidad de Cambridge. Pero estudiando por su cuenta llegó a desarrollar tan gran conocimiento bíblico y habilidad en la oratoria, que sus sermones eran publicados semanalmente durante cuarenta años, vendiéndose más de 150 millones de ejemplares en Europa y América. Además, Spurgeon escribió 135 libros.
A pesar de que era ciego, Juan Milton escribió El paraíso perdido.  Beethoven perdió la facultad de oír a los cuarenta y dos años, pero él continuó escribiendo música imperecedera.

Abraham Lincoln asistió menos de un año a una escuela pública. Pero cuando él firmó la Proclamación de Emancipación, puso en libertad a cuatro millones de esclavos negros.
Cervantes empezó El Quijote en la cárcel. Juan Bunyan escribió El progreso del peregrino mientras estaba encarcelado en Bedford. Y el apóstol Pablo escribió casi la tercera parte del Nuevo Testamento siendo un prisionero romano.

William Wilberforce atacó sin descanso el tráfico de esclavos de Inglaterra. Enfermo y bajo cuidado médico por veinte años, tomaba solo la dosis de opio que le permitía funcionar. Tuvo siempre el valor y el control de no aumentar nunca la dosis.

Una destacada persona británica fue a escuchar a Wilberforce y después confesó: "Vi lo que parecía una simple gamba sobre la mesa; pero a medida que le escuchaba creció la gamba hasta convertirse en una ballena." Superó sus dificultades y desventajas.

Víctor Hugo, uno de los escritores más populares de Francia, fue exiliado por el emperador Napoleón  debido a sus convicciones políticas. Todos pensaron que aquel era el fin de Victor Hugo, pero durante su exilio escribió Los miserables, obra que fue publicada simultáneamente en diez idiomas.

No pongas tus ojos en las debilidades y/o desventajas, mantén tus ojos puestos en quien te llamó. Él hará la dieferencia.



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