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lunes, 14 de septiembre de 2015

Published septiembre 14, 2015 by with 0 comment

Reflexión de Max Lucado: Dios quiere que seamos como Jesús.

Nosotros somos barro, y tú el que nos formaste; así que obra de tus manos somos todos nosotros. (Isaías 64.8) 


Dios quiere que seamos como Jesús. ¿No es esto una buena noticia? 
No estás condenado a seguir con la personalidad que tienes hoy, ni a ser un “cascarrabias” para siempre. Puedes cambiar. Aún si todos los días estás preocupado, no tienes que estarlo por el resto de tu vida. ¿Y qué si naciste lleno de prejuicios? No tienes que morir así. ¿De dónde vino la idea de que no podemos cambiar? 

¿De dónde vienen las frases como: “es mi naturaleza estar preocupado”, o “Siempre seré pesimista. Así es como soy”? ¿Haremos afirmaciones semejantes sobre nuestros cuerpos? “Es por naturaleza que tengo una pierna fracturada. No puedo remediarlo”. Claro que no. Si nuestro organismo no funciona bien, buscamos remedio. ¿No haremos lo mismo con nuestro corazón?¿No buscaremos ayuda para nuestras actitudes amargas?¿No podremos solicitar tratamiento para nuestros rasgos egoístas? 

Claro que podemos. Jesús puede cambiar nuestro corazón. Él quiere que tengamos un corazón como el suyo.
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miércoles, 17 de diciembre de 2014

Published diciembre 17, 2014 by with 0 comment

Las Promesas de Dios: Eternas y Seguras

“Dios no es hombre, para que mienta, Ni hijo de hombre para que se arrepienta. El dijo, ¿y no hará? Habló, ¿y no lo ejecutará?” Números 23.19 

Dios jamás te mentirá. 
Jamás dejará una obra a medias en tu vida. 
Jamás fallará a una promesa. 
Sus promesas son eternas. Son reales. Son poderosas. 



Sus promesas tiene tiempo para cumplirse, pero nunca caducan. Sólo debes esperar. Su justicia es recta y firme, por lo que, tiene un propósito claro para nuestra vida: Es regalarnos salvación y vida eterna, para que vivamos con Él por la eternidad. Lo demás, es añadidura. 

El éxito, los reconocimientos, deben quedar en segundo plano. No te preocupes por las cosas que no tienes. Ocúpate por lo que prometiste se cumpla. Dios siempre te dará lo mejor. Él nunca dejará de amarte. No te mostrará atajos, ni te engañará, ni hará tropezar tu pie para que caigas. 

Siempre te guiará a casa y curará tus heridas sufridas en el camino y estará pendiente de ti. Él cumplirá sus promesas. Todas y cada una. Las 3,573 que aparecen en su palabra. Así que, cuando tu fe desfallezca corre a la fuente de esperanza. Su Palabra. En ella encontrarás palabras de fuerza, poder y amor. 

Te enseñará lo correcto. Te instruirá en tomar las mejores decisiones. Corregirá tus pasos y te dará el consuelo y la esperanza necesaria para caminar y entregarlo todo por él.
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viernes, 8 de agosto de 2014

Published agosto 08, 2014 by with 0 comment

Reflexión: ¿Cómo ser un Hombre Fuerte?

 "Sean fuertes y valientes, pues Dios peleará por ustedes; no tengan miedo de esos países, porque Dios no los abandonará»." Deuteronomio 31:6

Los hombres físicamente somos fuertes, sin embargo, la fortaleza de un hombre debe estar en su carácter y en su trato con los demás, es por ello, que se encontró esta reflexión  para compartirla con otros.

La fortaleza de un hombre no está en el ancho de sus hombros. Está en el tamaño de sus brazos cuando abrazan.

La fortaleza un hombre no está en lo profundo del tono de su voz. Está en la gentileza que usa en sus palabras.

La fortaleza de un hombre no está en la cantidad de amigos que tenga. Está en lo buen amigo que se vuelve de sus hijos.

La fortaleza de un hombre no está en como lo respetan en su trabajo. Está en como es respetado en su casa.

La fortaleza de un hombre no está en lo duro que puede golpear. Está en lo cuidadoso de sus caricias.

La fortaleza de un hombre no está en su cabello o su pecho. Está en su corazón.

La fortaleza de un hombre no está en las mujeres que ha amado. Está en poder ser verdaderamente de una mujer.

La fortaleza de un hombre no está en el peso que pueda levantar. Está en las cargas que puede llevar a cuestas.
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martes, 29 de abril de 2014

Published abril 29, 2014 by with 0 comment

Sobre Trabajo en Equipo: Diferentes, Pero Necesarios.

"La verdad, «más valen dos que uno», porque sacan más provecho de lo que hacen. " Proverbios 4:9

Hubo una vez en una carpintería en la que hubo una extraña asamblea: Las herramientas se reunieron para arreglar sus diferencias. El martillo fue el primero en querer ejercer la presidencia, pero la asamblea le notificó que debía renunciar. ¿La causa? Hacía demasiado ruido, y se pasaba el tiempo golpeando.

El martillo reconoció su culpa, pero pidió que fuera expulsado el tornillo: había que darle muchas vueltas para que sirviera de algo.

El tornillo aceptó su retiro, pero a su vez pidió la expulsión de la lija: era muy áspera en su trato y siempre tenía fricciones con los demás.

La lija estuvo de acuerdo, pero con la condición de que fuera expulsado el metro ya que se pasaba el tiempo midiendo a los demás, como si él fuera perfecto.

En eso entró el carpintero, se puso el delantal e inició su trabajo, utilizando alternativamente el martillo, la lija, el metro y el tornillo. Al final, el trozo de madera se había convertido en un bonito mueble.

Cuando la carpintería quedó sola otra vez, la asamblea reanudó la deliberación. Dijo el serrucho: “Señores, ha quedado demostrado que tenemos defectos, pero el carpintero trabaja con nuestras cualidades. Eso es lo que nos hace valiosos. Así que no pensemos ya en nuestras flaquezas, y concentrémonos en nuestras virtudes”.  

La asamblea encontró entonces que el martillo era fuerte, el tornillo unía y daba solidez, la lija limaba asperezas y el metro era preciso y exacto. Se sintieron como un equipo capaz de producir hermosos muebles, y sus diferencias pasaron a segundo plano.
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