Mostrando entradas con la etiqueta perdón. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta perdón. Mostrar todas las entradas

lunes, 11 de mayo de 2026

Published mayo 11, 2026 by with 0 comment

Una Gota de Gracia Cambia Vidas

En una noche fría y silenciosa, cuando las calles parecían haberse olvidado de la compasión y el mundo cerraba sus puertas a los cansados, un hombre caminaba sin rumbo cargando el peso de su pasado. Sus ropas desgastadas hablaban de años de sufrimiento, pero sus ojos revelaban algo aún más profundo: un corazón endurecido por el rechazo, la injusticia y la soledad. Su nombre era Jean Valjean, y aunque había salido de prisión, todavía seguía viviendo encerrado en las cadenas del desprecio humano.


Había pasado casi dos décadas en prisión. No por asesinar, ni por cometer grandes crímenes, sino por algo que comenzó con un acto desesperado: robar un pedazo de pan para alimentar a su familia hambrienta. Pero la cárcel endureció su corazón. La injusticia, el desprecio y el abandono fueron apagando lentamente la bondad que aún quedaba dentro de él. 

Cuando finalmente salió libre, descubrió que afuera también existían cadenas. Nadie quería recibirlo. Las puertas se cerraban apenas escuchaban que había sido un presidiario. Nadie le ofrecía comida. Nadie le daba un lugar para dormir. Era como si el mundo entero le recordara constantemente que ya no merecía una segunda oportunidad. Cansado, hambriento y lleno de amargura, llegó una noche a la casa de un anciano abad. El hombre de Dios no le preguntó de dónde venía ni qué había hecho. Simplemente lo vio como un ser humano necesitado. Lo invitó a entrar, le preparó comida caliente y le ofreció una cama limpia para descansar. 

Jean Valjean no podía entender aquella bondad. Después de tantos años de desprecio, aquel gesto parecía imposible. Pero durante la madrugada, algo oscuro habló dentro de él. Mientras todos dormían, observó los cubiertos y candelabros de plata de la casa. Pensó que podría venderlos y escapar. Entonces tomó las piezas de valor y huyó en medio de la noche. Horas más tarde fue capturado por unos policías, quienes encontraron la plata en su poder. 

Lo llevaron nuevamente ante el abad. Jean Valjean estaba destruido. Sabía que volvería a prisión. Sabía que aquella bondad había sido traicionada. 
Los oficiales hablaron primero: 
 —Este hombre dice que usted le regaló estas piezas de plata. 

El abad guardó silencio por un instante. Luego miró a Jean Valjean fijamente, pero no con odio… sino con compasión. Y entonces dijo algo que cambiaría aquella vida para siempre: —Claro que sí. Yo se las regalé. Pero olvidó llevarse también los candelabros. Los policías quedaron confundidos. 

El abad tomó los candelabros de plata y los colocó en las manos temblorosas de Jean Valjean. Después, acercándose a él, le dijo suavemente: 

—Con esta plata he comprado tu alma para Dios. No vuelvas a pertenecer a la oscuridad. Conviértete en un hombre nuevo. 

Aquella gracia fue más fuerte que cualquier castigo. Jean Valjean había soportado cárceles, golpes y rechazo. Pero nunca había conocido algo tan poderoso como el perdón inmerecido. Y fue precisamente ese acto de misericordia lo que quebró el corazón endurecido que llevaba dentro. 

Desde aquel día decidió cambiar. Dejó atrás la vida que había destruido su alma y comenzó a convertirse en un hombre diferente: ayudando a otros, levantando necesitados y viviendo con honestidad. 

Porque hay verdades que esta historia nos recuerda profundamente. Muchas veces pensamos que las personas cambian únicamente por castigo, presión o miedo. Pero algunos corazones solo pueden ser transformados cuando conocen la gracia. La gracia tiene un poder que el juicio jamás podrá alcanzar. Mientras el castigo recuerda quién fuiste, la gracia te muestra quién todavía puedes llegar a ser. Y quizá eso es exactamente lo que Dios hace con nosotros. Llegamos delante de Él cargando errores, pecados, fracasos y noches oscuras. Mereciendo condena. Mereciendo rechazo. Pero en lugar de destruirnos, nos ofrece misericordia. Nos da una nueva oportunidad. 

Nos recuerda que nuestro pasado no tiene por qué definir nuestro futuro. Porque una sola experiencia de gracia genuina puede cambiar completamente el rumbo de una vida entera.
Read More
    email this

viernes, 18 de marzo de 2016

Published marzo 18, 2016 by with 0 comment

Aliento del Cielo: 7 Cualidades del Perdón. ¡Nuevo! Para Compartir

“Si ustedes perdonan a otros el mal que les han hecho, Dios, su Padre que está en el cielo, los perdonará a ustedes.” Sn. Mateo 6:14. 



Dios nos regaló el perdón para que aprendiéramos hacer más como Él. Nos dejó la capacidad de perdonar y ser perdonas para seguir en esta vida libres de culpa y dolor. Por eso hay 7 características del perdón, las cuales son: 

1. Es un excelente un ungüento para sanar el alma. 
“Feliz el hombre a quien sus culpas y pecados le han sido perdonados por completo.” Salmos 32:1

No hay cicatrices que el perdón no pueda sanar. Tengan un día o 20 años, el perdón sincero tiene un poder capaz de aliviar tormentas, depresiones y heridas porque son borradas completamente. 

2. Es el antídoto inmediato para eliminar la amargura. 
 “Dejen de estar tristes y enojados. No griten ni insulten a los demás. Dejen de hacer el mal. Por el contrario, sean buenos y compasivos los unos con los otros, y perdónense, así como Dios los perdonó a ustedes por medio de Cristo.” Efesios 4:31-32 

La amargura llega para quedarse en el corazón, haciendo añicos el amor y todo aquello bueno que hay en él, para convertirnos en personas ansiosas, depresivas y con mal carácter. Sólo el perdón cambia esa auto-destrucción que nos lleva rumbo a un destino sin esperanza a ver que hay esperanza de poder amar y ser amado. 

3. No cambia el pasado pero transforma el futuro. 
“Entonces mandaron a decirle: «José, antes de que nuestro padre muriera, dejó dicho que debías perdonarnos todo el mal que te hemos causado. Es verdad que te hemos hecho mucho daño, pero te rogamos que nos perdones». Cuando José recibió este mensaje, se puso a llorar… Sin embargo, José los tranquilizó, y con mucho cariño les dijo: —No tengan miedo, que yo no soy Dios. Ustedes quisieron hacerme daño, pero Dios cambió todo para bien. Ustedes han visto ya lo que ha sucedido: Dios ha dejado con vida a mucha gente. Así que no tengan miedo. Yo voy a cuidar de ustedes y de sus hijos.” Génesis 50:16-17,19-21. 

José sufrió 13 años por lo que sus hermanos le hicieron. Fue esclavo por ellos y preso por las mentiras de una mujer que deseaba seducirlo. Había razones para albergar la venganza y con todo el poder que tenía, demostrar que ellos se equivocaron porque José no tenía el derecho a sufrir. Pero no hizo eso. Demostró que sólo el perdón arregla el futuro y nos llena de paz. No iba a obtener rédito de lo que pasó, porque esto le ayudó a ser mejor. El perdón transforma. 

4. Reconstruye la estima. 
 “Ahora deben perdonarlo y ayudarlo a sentirse bien, para que no vaya a enfermarse de tanta tristeza y remordimiento.” 2ª. Corintios 2:7 

El perdón va en dos vías. El que lo recibe y el que lo da. Nos da el valor que habíamos perdido pensando que no importábamos nada, que se lo habían llevado todo con ese abuso sexual, físico o emocional. Pero, nos damos cuenta que al exonerar a otros de sus errores, la carga de la vida es más liviana y fácil de llevar. No vales por lo que te hicieron, sino por lo que Cristo ha hecho en ti y tú puedes hacer en los demás. 

5. Te hace un ganador. 
 “Quien perdona gana un amigo; quien no perdona gana un enemigo.” Proverbios 17:9 TLA 

No hay nada más que decir con esta frase. Ganas tu entrada a la Vida Eterna (Cuando dejas que Cristo te perdone). Ganas un corazón libre de deudas y rechazo. Ganas amistades y agradecimiento. Eso y más es lo que hace el perdón por nosotros. 

6. Elimina el deseo de venganza y autodestrucción. 
“El odio produce más odio; el amor todo lo perdona.” Proverbios 10:12 TLA 
La venganza sólo engendra más venganza. La autodestrucción no para hasta acabar con tu vida. Nunca se saciará tu deseo y jamás se pagará el agravio cometido. Sólo el perdón es capaz de llenarte y cambiar todo en paz y tranquilidad para seguir adelante. 

7. Mejora nuestra relación con Dios y los demás. 
“Pero te confesé sin reservas mi pecado y mi maldad; decidí confesarte mis pecados, y tú, Señor, los perdonaste.” Salmos 32:5 DHH 
Cuando confiesas que fallaste, Dios escucha y sana. Olvida todo y vuelve a empezar. Deja que entres delante de su trono con confianza y seguridad. Puedes hablar de tus angustias y tristezas sin problemas. No tienes porque esconderte. Igual es con las otras personas. Sientes confianza y seguridad. No piensas en que te fallarán, ni en que no eres lo suficientemente bueno para los demás. Siempre hay una sonrisa en tus labios y pierdes el temor. Eso lo hace el perdón.
Read More
    email this

martes, 4 de junio de 2013

Published junio 04, 2013 by with 0 comment

Aliento del Cielo: El Perdón (Salmos 147:3)



TEMA: EL PERDÓN.
TEXTO: SALMOS 147:3

“Él sana a los quebrantados de corazón, y VENDA sus heridas

Hola! ¿cómo estas?, es un gusto  saludarte, hoy hablaré a tu corazón de un tema que es muy importante para tu vida, esto es el PERDÓN. Esta palabra refiere a una acción, esto es,  “la acción de LIBERAR a una persona de una OBLIGACIÓN para contigo, como resultado de una mala acción que ha perjudicado o ha dañado física, espiritual o emocionalmente.”
En esta vida, se cruzan muchas adversidades, (recuerda, yo pasé, muchas cosas por las que tú has o estás pasando.),  situaciones dolorosas, traiciones, rechazo, maltrato, abuso, etc. en el hogar, en el ministerio, en la U, con los amigos, etc. Esto ha dejado MARCAS O HERIDAS, talvez no físicas, pero si espirituales; y en esto, siempre existe un PRISIONERO, que queda cautivo, siempre existe un perdedor, ¿Sabes quién es?.

Es la persona que no da el perdón.
(Y muchas veces el Prisionero eres TU.)

Cuando no puedes perdonar sucede lo siguiente:
·         NO AVANZAS. Quedas estancado sin saber lo que  te depara el futuro.
·         Creas sentimientos de Miedo, Rencor, Ira. (se oyen frases como: ¡todos son iguales!, ¡me las pagará!, ¡nunca lo perdonaré!, ¡esto me lo pagará!.)
·         La Amargura y la Tristeza te dominan tus emociones, y al verte dañado deseas dañar para sentirte mejor, pero absolutamente nada te hace sentir mejor.
·         Aparece la DEPRESIÓN.
·         Inicias un juego de Espera y Demora

Te tengo otra pregunta: ¿qué hubiera pasado si en el momento, que me sujetaban a la cruz, con esos clavos, al momento de colocarme en la cruz, yo hubiera dicho esta frase: “PADRE, elimínalos porque me están haciendo mal, que caiga fuego del cielo, y los consuma.” En lugar de: “y Jesús decía: PADRE, perdónalos, porque no saben lo que hacen....” Lucas 23:34.  

Perdonar implica 4 pasos:
1.    Considerar los hechos como cosas del Pasado.
2.    Debes renunciar a las reacciones emocionales que estos provoquen.
3.    Cancelar el castigo y hacernos cargo de reparar.
4.    PERDONAR SIN RESERVAS.

Espero que reflexiones en este día, si deseas continuar atado a tu pasado, si deseas seguir herido, dañándote a ti mismo, o deseas que el PERDONAR logre llegar a tu alma, y cubrir con amor esas heridas. “el odio despierta rencillas; Pero el AMOR cubrirá multitud de faltas.” Proverbios 10:12.

¿Cuál es tu decisión?

Atte. Tu amigo,
Jesús.

P.D.: “ El perdón es una decisión, podemos cambiar nuestra vida para el lado en que deseamos que éste
Read More
    email this

viernes, 24 de mayo de 2013

Published mayo 24, 2013 by with 0 comment

Aliento del Cielo: Dios perdona todos tus pecados.



1.      
Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Dije: Confesaré mis transgresiones a Jehová; Y tú perdonaste la maldad de mi pecado.” Samos 32:5


La vida está llena de fechas de vencimientos, pagos, que hacen más acelerado nuestro vivir… la cuentas por pagar la momento de cancelarlas dan una gran tranquilidad… pero es doblemente mejor que se nos condone o cancele la deuda antes de finalizar… No hay nada mejor que ser perdonado, el ser liberado de una carga, de una deuda. La culpa es de los asesinos más silenciosos que existen y que van dañando al ser humano, le quitan la paz, llena de amargura. Dios nada pide que dejemos que él se haga cargo. La Biblia está llena de amor y por ende, de perdón. El perdonar es liberar.

David  habla del perdón en el Salmos 32:1: “Dios mío, tu perdón nos llega a todos como una bendición; tu perdón borra nuestros pecados y rebeldías.”  E Isaías 43:25 manifiesta: “Pero yo, que soy tu Dios, borraré todos tus pecados y no me acordaré más de todas tus rebeldías.” Dios está dispuesto a perdonar al hombre, pero existe una acción que el hombre  debe hacer: “¡Lávense, límpiense!,  ¡Aparten de mi vista sus obras malvadas! ¡Dejen de hacer el mal!” Isaías 1:16. No dice que existe una cantidad máxima de pecados que perdonar, su misericordia es sin límite “El amor del Señor no tiene fin,  ni se han agotado sus bondades.” Lamentaciones 3:22.

¿Necesitas liberarte de culpa?, ¿necesitas perdón?, ¿necesitas sentir el amor de Dios?, acércate, habla y dile que necesitas de su perdón. Uno escritor expresó:

Si nuestra mayor necesidad hubiera sido información, Dios nos hubiera mandado un Educador.

Si nuestra mayor necesidad hubiera sido Dinero, Dios nos hubiera mandado un economista.

SI fueran nuestras mayores necesidades el placer, Dios nos hubiera mandado un artista.

Pero nuestra mayor necesidad era el perdón y la salvación, así que Dios vino el mismo y nos dio un Salvador.”



Su amor se mantiene en el mismo lugar, nosotros somos los que nos movemos de Él. Una prueba de su amor, es que estás leyendo esto. No dudes, sólo Cree en Él.
Read More
    email this