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jueves, 22 de septiembre de 2016

Published septiembre 22, 2016 by with 0 comment

¿Cómo Vencer al Desánimo?

"Entonces les dije: —Ustedes conocen bien el problema que tenemos, porque los muros de Jerusalén están en ruinas y sus portones se quemaron. Pero vamos a reconstruirlos, para que no se burlen más de nosotros. Les conté también cómo mi buen Dios me había ayudado, y lo que el rey me había dicho. Entonces ellos respondieron: — ¡Manos a la obra! Y, muy animados, se prepararon para iniciar la reconstrucción.” Nehemías 2:17-18


El desánimo es esa neblina en el camino que no nos deja ver bien hacia dónde vamos, pero sólo se puede vencer si sabemos qué hacer y lo que se desea lograr. Nehemías sabía que tenía una misión específica, no gastó sus esfuerzos en tratar de hacer todo a la vez. 

Primero dio ánimo, planificó, organizó y trabajó para lograr la construcción del muro de Jerusalén. Hubo cansancio, luchas internas, críticas externas, pero nada hizo que este hombre se rindiera. 

La pregunta es: ¿Cuál es tu meta? Actualmente se habla de los sueños y qué somos capaces de lograr cualquier cosa, sólo proponiéndose alcanzarlo, pero, como hijo de Dios ¿estás claro hacia donde quieres ir?, ¿estás siendo guiado por Dios? Cuando realmente dejemos de ir por una nueva visión cada vez que algo se ponga de moda o después de una plática motivacional. 

Sólo allí iniciaremos a conquistar el propósito de Dios para nuestras vidas y venceremos al desánimo porque ya no está interpuesto porque hay claridad en lo que se hará.
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viernes, 21 de diciembre de 2012

Published diciembre 21, 2012 by with 0 comment

Una Simple Ley de Física

Era la fiesta de los Enamorados en Londres. Se celebraba un alegre baile juvenil en un edificio de dos pisos. La noticia de la fiesta se difundió. Los jóvenes fueron llegando en parejas, en grupos de cuatro, de seis, de ocho, de diez. Cuando ya había más de doscientos jóvenes bailando rock, el piso cedió.
Se debió a una simple ley física. Un piso hecho para soportar a cincuenta personas no puede soportar a doscientas. El piso se rompió y los jóvenes cayeron en medio de una espantosa confusión. Dos muertos y sesenta heridos fue el saldo del trágico final de la fiesta.
Hay leyes físicas que no se pueden violar sin pagar las consecuencias. Si se ponen los dedos en el metal caliente, se sentirá la quemadura. Si se toca un cable eléctrico, se sentirá la descarga. Si se deslizan los dedos por el filo del cuchillo, correrá la sangre.
El universo tiene infinidad de leyes físicas que son así porque así las formuló el Creador. No se pueden violar sin sufrir algún percance. Y también el universo, y especialmente la humanidad, poseen una gran cantidad de leyes morales, igualmente firmes, igualmente valiosas, que tampoco se pueden violar con impunidad.
Consideremos el caso de Londres. El piso del edificio no cedió debido a que los jóvenes bailaban música rock, ni porque bebían cerveza, ni porque algunos fumaban marihuana ni porque algunas jóvenes parejas se entregaban a excesivas muestras de cariño. Cedió porque se le puso encima demasiado peso, y nada más; es decir, por una simple ley física.
Así mismo, si sobre una esposa sufrida o un esposo demasiado ingenuo, el otro cónyuge empieza a poner demasiado peso de infidelidad, tarde que temprano habrá un quiebre, una ruptura, un desastre. Es una simple ley moral.
Muchas esposas ceden por el peso de demasiadas burlas del marido, y se rompen como estante de vidrio que deja caer estrepitosamente la excesiva carga de copas que se le ha puesto encima. Y quedan igualmente hechas añicos.
No se puede cargar un puente con demasiada carga ni poner demasiado peso en la bodega de un barco o de un avión. Todo tiene un límite. Pasado ese límite, hay peligro de muerte.
Tampoco se puede cargar el corazón de un ser humano con demasiada pena. Y menos cuando ese corazón es el de la esposa o del esposo. Pidámosle hoy a Cristo sabiduría, comprensión y poder. Él nos ayudará
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sábado, 17 de julio de 2010

Published julio 17, 2010 by with 0 comment

La Armadura de Dios.

“Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes.” Efesios 6:13.

¡Hola!, ¿Qué tal? Soy tu Consolador, Espíritu Santo y en este día te hablaré de cómo guardar tu vida de todas las dificultades, de las batallas que, frecuentemente debes librar con las tentaciones, con los problemas, con las oposiciones que día a día están asechándote para que tropieces y no sigas adelante en mi Camino.
Te entregó la armadura que como un Guerrero debes de poseer, para que cada día triunfes y ganes las batallas que tengas enfrente. Y al final puedas estar FIRME. “Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que esta en vosotros, que el que está en el mundo.” 1º Juan 4:4.
1. El Cinturón de la Verdad:
Ceñirse los lomos significa tener carácter, fortaleza, valor, para emprender una tarea. Ceñirse con la verdad es no olvidar que todo lo que hagas lo debes de consultar conmigo, a tráves de la Biblia y la oración. “Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad.” Sn. Juan 17:17.
2. La Coraza de Justicia:
La justicia defiende y cubre tu corazón de cualquier daño que deseen causarte, la justicia es santidad, es rectitud, es integridad, busca siempre que tus caminos sean rectos y verás como las victorias vendrán rápidamente.
3. El Calzado del apresto del Evangelio:
Que tus pasos, que tu caminar siempre sea guiado a hablar de Cristo, ya que esto trae paz a las personas que necesitan que se les comunique el mensaje de Esperanza. “¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Como está escrito: ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian las buenas nuevas.” Romanos 10:15.
4. El Escudo de la Fe:
Lo primero que el enemigo atacará es tu fe, por lo tanto, te la entrego como una arma de defensa, para que continúes luchando por tus sueños. Yo protegeré tu fe, para que nada te haga mal y recuerda que: “Si puedes creer, al que cree todo le es posible.” Sn Marcos 9:23.
5. El Yelmo de la Salvación:
Protege tu mente, con la seguridad de que tienes la salvación en ti, el enemigo te atacará con dudas sobre ella, pero, si tienes la salvación como protección en tu mente, no te hará ningún daño. “Y tomad el yelmo de la salvación,...” Efesios 4:17.
6. La Espada del Espíritu:
La Biblia no es sólo para defenderte, con ella también atacas, si sabes lo que Dios ha dejado para ganar esta guerra, fácilmente derrotarás al enemigo. “Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu que es la palabra de Dios;” Efesios 4:17.
7. La Oración:
Es el instrumento que utilizas para tener las estrategias que yo te doy para vencer, es el medio para estar en contacto con el Comandante, es la forma en la cual te comunicas con la base de operación, no te olvides nunca que lo tienes en tus manos para informar sobre como va la batalla diaria que debes de enfrentar. “Orad sin Cesar.” 1º Tesalonicenses 5:17.

Si nunca te quitas está armadura, sino que cada día la vas fortaleciendo en mi, cada batalla que vaya ocurriendo será como un JUEGO DE NIÑOS, no olvides, yo siempre estoy contigo. Hebreos 13:5.

Atte. Tu Consolador y amigo
Espíritu Santo.
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